New route in Benicadell: El penúltimo soldurio


 

Desde hace bastante tiempo que Vila y yo teníamos muchas ganas de hacerle un homenaje a Ortiz, un magnífico escalador cántabro que se afincó en Valencia en los años 70. La idea consistía en abrir una vía en la pared a la que dedicó buena parte de su actividad deportiva: la pared sur del Benicadell.

Tras un par de visitas en algo menos de un año, por fin la hemos terminado. El resultado final ha sido una ruta directa pero que aprovecha lineas naturales, prácticamente equipada en su totalidad. Tan solo nos hará falta el material flotante en el primer largo y, opcionalmente, en algún paso aislado del L2. La dificultad es bastante mantenida en los 3 largos finales, en torno al 7a. La roca es de muy buena calidad a excepción de un par de secciones del primer largo en las que tendremos que prestar especial atención.

Los largos centrales sin duda son los mejores. El L2 (7a) es una placa de agujeros que concentra las dificultades en los primeros metros desplomados, aunque no deberemos bajar la guardia hasta el final. EL tercero (7b) es completamente distinto: placas y diedros con canto pequeño en la que hay que colocar bien los pies seguidos de una sección de 3 o 4 metros donde se concentra lo más duro de la vía.

El nombre de la ruta tiene su propia historia y el que quiera conocerla puede hacerlo en mi blog de Desnivel

Espero que los que la repitan disfruten tanto como nosotros abriéndola.

El último largo. Un 6c+ de bloque.

La sección final del magnífico L2. 7a

Vila durante la apertura del segundo largo

Vila abriendo el L2.

En el primer largo de la vía, 6a.

 

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